#NextGenC en el tercer encuentro del Hub Conexión Juvenil: de las voces jóvenes a las decisiones que transforman

Foto: Hub Conexión Juvenil
¿Qué hace falta para que las ideas de las juventudes se conviertan en decisiones? El 1 y 2 de octubre, #NextGenC participó en el tercer Encuentro Nacional de Aprendizajes del Hub Conexión Juvenil, en Bogotá, compartiendo evidencia sobre la participación juvenil y la salud mental, y aprendiendo de quienes trabajan para transformar las realidades de la juventud en sus territorios.
Dos días de conversaciones, juegos, experiencias y preguntas compartidas reunieron a jóvenes líderes, organizaciones sociales, universidades e instituciones en la Universidad de los Andes. El propósito fue intercambiar aprendizajes sobre tres asuntos que atraviesan la vida de las juventudes en Colombia —participación, empleo y salud mental— y encontrar maneras de conectar el conocimiento con acciones concretas.
Para #NextGenC, participar en el tercer Encuentro Nacional de Aprendizajes del Hub Conexión Juvenil fue una oportunidad para conectar los aprendizajes de sus tres años de investigación sobre las juventudes en ciudades intermedias con las experiencias de otros actores del país. Además de aportar a las conversaciones sobre participación juvenil y salud mental, el proyecto acompañó este espacio en representación de las universidades y organizaciones que lo integran, fortaleciendo el diálogo entre la investigación y los procesos que se construyen en los territorios.
¿Cómo se pasa de tener voz a incidir en las decisiones?

Foto: Hub Conexión Juvenil
Una de las experiencias centrales del encuentro fue el lanzamiento de Voces que inciden, un juego de simulación creado por la mesa de Participación del Hub Conexión Juvenil. La propuesta invita a jóvenes, organizaciones e instituciones a enfrentarse a dilemas sobre participación política, deliberar desde diferentes perspectivas y construir acuerdos colectivos. En lugar de limitarse a hablar sobre participación, los asistentes tuvieron que ponerla en práctica: discutir alternativas, votar y decidir cómo responder a situaciones que requieren coordinación entre distintos actores.
Daniel Sánchez, integrante de NextGenC en representación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes, destacó el valor de encontrarse con personas de sectores y organizaciones diferentes para comprender cómo se vive y se construye la participación juvenil.
“Fue muy enriquecedor porque, desde diferentes perspectivas, pudimos dialogar sobre cómo cada uno ve la participación juvenil y qué estamos aprendiendo de ella”, contó.
El ejercicio permitió poner en conversación tres condiciones fundamentales para que la participación tenga incidencia: la legitimidad de los espacios, la confianza entre quienes participan y la articulación necesaria para llegar a acuerdos. La pregunta de fondo es cómo lograr que las juventudes no sean convocadas únicamente para expresar sus opiniones, sino que encuentren espacios donde puedan influir en las decisiones que afectan a sus comunidades.
Escuchar a los jóvenes también es producir evidencia

Foto: Hub Conexión Juvenil
La participación no fue la única conversación que conectó investigación y experiencias territoriales. En la mesa de Salud mental, las discusiones se centraron en cómo comprender mejor el bienestar juvenil y qué estrategias pueden ponerse en marcha para responder a las necesidades de los jóvenes en sus contextos cotidianos.
Allí, NextGenC aportó, junto con POLIS, evidencia y mediciones sobre salud mental en Cali, con el propósito de contribuir a la toma de decisiones. Lina Martínez, investigadora principal de NexGenC, resaltó que conocer las cifras es importante, pero también lo es escuchar directamente a las juventudes para identificar qué respuestas pueden construirse en cada territorio.
“Hoy estuvimos hablando sobre salud mental, que es uno de los temas que más aquejan al bienestar de los jóvenes en Colombia. Estuvimos escuchando sus voces y cuáles pueden ser las siguientes estrategias específicas que podemos implementar en los territorios”, explicó Lina.
Su intervención reflejó una apuesta central del proyecto: conectar la investigación con las experiencias de los jóvenes y con el trabajo de las organizaciones que los acompañan. La evidencia permite identificar desafíos y orientar las decisiones, mientras que el diálogo con quienes viven esas realidades ayuda a reconocer las particularidades de cada contexto. La articulación entre ambos elementos es clave para evitar que las soluciones se diseñen lejos de las necesidades de las juventudes.
Detrás de cada iniciativa juvenil hay una red que la hace posible

Foto: Hub Conexión Juvenil
Más allá de las herramientas y publicaciones, el encuentro permitió conocer las experiencias de jóvenes que sostienen procesos sociales en diferentes lugares del país. Sus historias recordaron que el liderazgo juvenil no depende únicamente de las ideas o la voluntad de quienes lo ejercen: también requiere tiempo, recursos, acompañamiento y redes de colaboración.
Heidi, una joven participante de Bogotá, insistió en la necesidad de pasar de los aprendizajes a la acción y de ampliar el respaldo para que más jóvenes puedan participar en estos espacios. Desde su propia experiencia, explicó que el apoyo recibido fue determinante para poder asistir y compartir sus aportes. Su reflexión puso sobre la mesa una barrera que no siempre se ve cuando se habla de participación: no todos los jóvenes cuentan con los recursos necesarios para llegar a los espacios donde se toman decisiones o se intercambian experiencias.
También surgió un aprendizaje sobre el propio liderazgo: reconocer los límites de la capacidad individual, escuchar otras perspectivas y construir con otras personas permite sostener mejor los procesos. Conectar a jóvenes, organizaciones, empresas, academia e instituciones no es un complemento de estos esfuerzos; es parte de las condiciones que hacen posible que las iniciativas crezcan y tengan continuidad.
El siguiente paso: convertir los aprendizajes en cambios concretos
El tercer Encuentro Nacional de Aprendizajes del Hub Conexión Juvenil dejó una tarea compartida: conectar mejor la evidencia, las experiencias juveniles y las capacidades de quienes pueden contribuir a transformar sus condiciones de vida. Para NextGenC, participar significó aportar conocimiento desde la investigación, acompañar conversaciones sobre incidencia y bienestar, y aprender de las iniciativas que construyen respuestas desde los territorios.
La experiencia también reafirmó que la participación, el empleo y la salud mental no pueden abordarse como asuntos aislados. Las oportunidades de las juventudes dependen de múltiples condiciones y requieren respuestas articuladas, construidas con quienes conocen sus realidades y pueden contribuir a transformarlas.